miércoles, 26 de enero de 2011

ENTRE MÁQUINAS Y ESPERPENTOS

-Es cierto, Belén Esteban, la piratería digital española y el retroceso de la educación pública en favor de la religiosa, es la imagen de una sociedad que deambula entre la animalización y la maquinización. Pero qué cojones, viva mi dueño, no?

domingo, 23 de enero de 2011

PARA LOS GUAYS

Aquí van unos fragamentos del artículo Canciones gratis para todos de Benjamín Prado:
"O sea, que como los intereses de esos ciudadanos consisten en disfrutar gratis de mi trabajo y del de otros como yo, que también escriben novelas o canciones, pues queda claro que para ellos la cultura y sus profesionales no valen nada, que hay que atarles la etiqueta de cero euros en el dedo gordo del pie, como a los cadáveres de la morgue, y que no deben de recibir una sola moneda a cambio de su trabajo, como sí lo hacen el fontanero, el dependiente de la tienda de ultramarinos, el electricista, el conductor del autobús, la azafata o la empleada del banco. ¿Se han fijado en que con las letras de "consumidores" se puede escribir la palabra "sumidero"?."
(...)
"Sí, y lo peor no son los cínicos sino que haya tanta gente aplaudiéndolos y usando mil y una disculpas para justificar el atraco; los internautas asegurando que lo hacen por amor al arte y para castigar a las prepotentes compañías discográficas, como si la justicia consistiera en saltar de un barco pirata a otro; y los políticos, como de costumbre, entregándose a la retórica y al miedo, porque solo son capaces de tomar medidas impopulares cuando es para subir los impuestos y abaratar los despidos".
(...)
"¿Saben qué es lo que nunca le tiene un ladrón a las cosas que roba? Respeto. Está tan claro que no sé cómo puede haber quienes no lo entiendan."

sábado, 22 de enero de 2011

ALGUNOS POEMAS DE LUIS YARZA Y SU LIBRO LA LLANURA


El ave de María:
Ah, de un niño la risa.
Vivíamos, el rostro ya vivía.
 
***
La llanura en el ojo
Izquierdo del cernícalo,
El ángel del arroyo,
La carne de los lirios…
Vuelvo a irme de mí,
¿Y si el cielo es un sí?
 
***
Alma del tallo: blanco junco.
Y Dios es un abejaruco.
Mi hija que juega y la mujer
Es la casa. Vida y envés.
La chimenea imanta claros
Los ojos, claros los más claros.
El fuego nos aleja dentro,
la mecedora va sin dueño.

***
Moriremos entre flores. Desde la ventana veo en la llanura como caen las aves sin forma. Caen en lluvia santa, caen en llamas, caen en la gracia alunada de María.

***
Con los brazos en rosas, mas no en cruz.
Con esta fe que da morir
Entre las flores. Senda hacia mi sur.
Es el bosque románico: vivir.
Se desclava la luz.

***
Esa forma del gamo al alba,
La huella del lobo luminosa,
La mujer al calor de nuestra lumbre,
Ese vuelo del verderón al alba.
 
El huerto aún callado.
El pueblo de pizarra: nuestra roca.
Vivimos en lo amado.

***
Navidad en las semillas sin flores. El año va lento como un buey en la niebla. Miro aquello que amo. La hoguera. Jesús me dijo en sueños: -No tengas miedo.
 
 
 

sábado, 15 de enero de 2011

DE LA AMISTAD

Para mi futura hija/o. (De fondo la canción en versión acústica My hero de los Foo Figthers).
 
La amistad es la alegría del otro por el otro.
Los burgueses, esa especie de prohombres de doble, triple, de etcéteras morales, sólo saben rellenar formularios de utilidades, es decir, de amistades.
La amistad es siempre la juventud de las afinidades.
El amigo con el puñal delante no nos traiciona, simplemente corta lo que nos sobra: los lastres.
Juan, Marcos, Antonio, Mario, haremos un harén donde Cervantes estuvo preso.
La buena conjunción de las estrellas: el vino, la conversación, los amigos.
La pareja es la amistad sexual.
La amistad con uno mismo, el no volver a levantar la mano contra el rostro: el suicidio queda ya lejos.

martes, 11 de enero de 2011

POCOYO O EL SIMBOLISMO ALEGRE

Aunque no me gustan nada las referencias familiares, haremos una excepción. Hoy, mi sobrino, que se llama David, me preguntó por qué se llamaba así, mi cara: ¿...? Respuesta rápida y fácil: -Le gustaba a tu madre. Respuesta de él: -Pues yo quiero llamarme Pocoyo. Quizás, esto sea el origen animado de la heteronimia.

domingo, 9 de enero de 2011

JIMENA ALBA: DOS POEMAS


063537219344
 
 
No salvéis al planeta.
Para qué retrasar lo inevitable;
Apoyad los vertidos; NO al reciclaje,
NO a las disminuciones de polución y asfalto.
Sí a los residuos nucleares.
Sí a cada pesticida.
Las nubes ácidas también son bellas.
El desierto es la génesis.
Tened pánico.
Sé que la vida es un impulso.
Haced caso: ahorréis
a vuestros hijos más dolor.
El árbol nunca fue tan fashion
y un leopardo es tu alfombra.
Un coche y una carretera.
¿Pretendéis que algún día
el hombre se coma a sí mismo?
Por eso os pido:
No salvéis al planeta.
 
***

038373737644
 
Detrás de cada punto hay una vida/ Cuidaros bien de respetad/
Las leyes/
 
Alguien puede perder/ sus impuestos y sus favores/
Nuevas líneas/ nuevas estaciones/
Cada cuerpo es un bien para el estado/
 
Cuidaros bien de respetad/
Las leyes/
 
La cartera o la vida/ Wall Street es un canto/
Y con su canto riman llanto/ y algunos marginados /
Sobreprecios/ petróleo/ televisión/ cordones/aranceles
La hijita del ministro es hippy/
Abstracción de la vida en cajas fuertes/
Calles largas como mentiras/ amarás nuestro living
 
El rival siempre fue invisible/ y nos observa/
Cámaras con pupilas de pantera/
 
Los líderes aguardan en su cepo/ y una moneda es un anzuelo/
Tiene una brida cada muela/ y una cábala es el poder/
Superávit de geometría/ y el todopoderoso comité/
 
Suma/ y prosigue/ y multiplica/ política con ciencias/
Hogares con fábricas /y funcionarios con indecencia/
Paro la rima/ Puede crear expectativa/
 
Cuidaros bien de respetad/
Las leyes/
Cada cuerpo es bien para el Estado/
Matarás al Estado/

sábado, 8 de enero de 2011

FILOSOFÍA DE LA NO IDENTIDAD III: LA HETERONIMIA COMO MITO O NOSOTROS, LOS EXTRANJEROS

 
La heteronimia, desde el mito, es la conexión entre la identidad real y la identidad suprarreal.
La heteronimia es un punto de encuentro entre lo material y lo espiritual, lo individual y lo colectivo, lo específico y lo universal.
De la voluntad de ser nosotros mismos a la voluntad de ser otros, y el paso final: la voluntad de ser sólo la obra: la anonimia. Ay, en la época del Facebook y El Gran Hermano.
Similitudes: el mito y la heteronimia pertenecen por definición a lo colectivo.
Desde lo religioso, la heteronimia es una manera de ganarse el espíritu, una manera de llegar a completar el Rostro.
La heteronimia representa la manera de ser consciente de sí mismo.
Crearse, crearse, no negar nada de lo que fuimos.
El cazador de Proteo, el espejo roto, el ajuste de la realidad y el deseo: la heteronimia.
Jimena Alba, Pablo Gaudet, Luis Yarza, Rafael Fuentes, Óscar de la Torre, Julio César Galán: pero, aún tienes miedo a la muerte? No. Pero, aún tienes miedo a la enfermedad? No, existe el suicidio. Moriremos entre flores.
Hemos llegado al instinto de vida: la competencia individual y la independencia. Hemos llegado al instinto de la muerte? A la comunidad, a la familia y a la humanidad? -Ya sabes que me gusta probarlo todo de todas las maneras.
Argel: ya somos el otro del otro.
Con la heteronimia estoy intentando reconstruir mi intrahistoria.
Los heterónimos devorarán mi nombre.
Uno piensa en los millones de estrellas, en los millones de muertos durante la historia de la humanidad, en las ciudades enterradas, en los planetas y en las galaxias desconocidas, en la destrucción de este mundo (todo tiene sus puntos suspensivos), y entonces la escritura tiene el sentido y la verdad que tuvo siempre: acabar con el aburrimiento, es decir, distraer un rato a la muerte.
 
Kurt Hubner, en su texto La Verdad del Mito, apunta que en la ciencia y en la dimensión mítica la intersubjetividad empírica se apoya en la pura experiencia. También en la heteronimia.
Algunos creen que la heteronimia es una consecuencia del narcisismo extremo del autor y no perciben que el autor que tan sólo se enclaustra en su nombre sí si sufre de esa enfermedad mental.
El deseo de inmortalidad literaria es una estupidez natural en el escritor.
 
 
 

miércoles, 5 de enero de 2011

lunes, 3 de enero de 2011

FILOSOFÍA DE LA NO IDENTIDAD II: LA HETERONIMIA COMO MITO (FRAGMENTO)

 
Dice Luis Alberto de Cuenca en su libro Necesidad del mito: “Así, el mito es necesario para el hombre que, perdido en las nieblas de un remotísimo pasado, ideó este nuevo género de discurso. Pero, ¿por qué necesario?” Para nosotros, Feraud, el mito no es necesidad ideal, sino que es una necesidad real, igual que para otros es una necesidad pavonearse por los pasillos institucionales o poéticos epigonales. Siguiendo el hilo de ese libro y de nuestra conversación (para los griegos mythos significa tanto ficción como conversación) los mitos se fundan, como toda escritura, para intentar comprender la muerte, para entenderla, para asumirla. Nosotros ya hemos dejado de ser prohombres, Feraud, así que ahora nos toca asumirla (la muerte es tan sólo una forma más de integrarse en la belleza). Desde los dólmenes hasta los templos majestuosos. En nuestro caso, como en el del hombre primitivo, nuestro mito es una historia verdadera. ¿No ves todos los relojes parados? Realidad primeval. Si en esta edad que nos ha tocado las ideologías no viven al menos formemos realmente los mitos, vivamos los mitos, hagamos una nueva sociedad mitológica. Volver a sacralizar. ¡Empecemos! Ya que nos es imposible volver a la naturaleza, seamos consecuentes con nuestros pensamientos. ¡Empecemos! ¡Todos necesitamos los mitos! Aristocracia de la palabra, dame fuerzas.
La heteronimia como mito no ejemplar y como la identidad se asemeja a otros mitos y se rehace continuamente (actualmente los mitos escasean por falsos o superficiales, abundan más los mensajes mitológicos, el tiempo dirá si alguno se convierte en mito). Siguiendo a Luis Alberto nos topamos con esta afirmación: “El mito, pues, relata siempre una “creación”, cómo algo ha cobrado existencia, ha comenzado a ser.” El origen de la heteronimia de Julio César Galán está en el aforismo, en tres aforismos de los heterónimos, Luis Yarza y Pablo Gaudet, y los semi-heterónimos Rafael Fuentes y Óscar de la Torre, que soy el que te responde. Falta Jimena Alba. Soledad, Escritura y Naturaleza son las razones de esos aforismos.
Hablabas, Feraud, de ser uno mismo y otros; los otros surgen de esa soledad extrema en la que uno no se distingue de los objetos, de ahí ese verso: “ Humanizo las cosas”, como necesidad (otra más) de volver a uno mismo con seguridad, pero en ese camino silencioso ese yo resquebrajado ya empieza a percibir que a los lados unos ojos le miran con detenimiento y sospecha. Y ese yo se altera, tiene miedo, tiene pavor, vértigo, y finalmente tras un largo viaje de asimilación de contradicciones, paradojas, antítesis, locuras, absurdos, tormentos, ansiedades, llega a la compresión de sus fracturas (cuando uno se lame las heridas surgen los heterónimos dice Julio, él que es una ficción más, tan verdadera como nosotros que somos Legión). Como sabemos la relación entre escritura y soledad es obvia y vital. Ya hablamos de la escritura, como lugar de lo imprevisible, y tú me decías, siguiendo las teorías de la recepción, como espacio en el que el lector se re-conoce y en el cual existimos sin saberlo. El tercer grado, desde el tópico, es la naturaleza como vuelta a lo primitivo, a lo maternal, como conjunción con aquello que nos rodea y alimenta, y como agradecimiento por ello.  
Dice Luis Alberto de Cuenca en su libro Necesidad del mito: “Así, el mito es necesario para el hombre que, perdido en las nieblas de un remotísimo pasado, ideó este nuevo género de discurso. Pero, ¿por qué necesario?” Para nosotros, Feraud, el mito no es necesidad ideal, sino que es una necesidad real, igual que para otros es una necesidad pavonearse por los pasillos institucionales o poéticos epigonales. Siguiendo el hilo de ese libro y de nuestra conversación (para los griegos mythos significa tanto ficción como conversación) los mitos se fundan, como toda escritura, para intentar comprender la muerte, para entenderla, para asumirla. Nosotros ya hemos dejado de ser prohombres, Feraud, así que ahora nos toca asumirla (la muerte es tan sólo una forma más de integrarse en la belleza). Desde los dólmenes hasta los templos majestuosos. En nuestro caso, como en el del hombre primitivo, nuestro mito es una historia verdadera. ¿No ves todos los relojes parados? Realidad primeval. Si en esta edad que nos ha tocado no viven las ideologías al menos formemos realmente los mitos, vivamos los mitos, hagamos una nueva sociedad mitológica. Volver a sacralizar. ¡Empecemos! Ya que nos es imposible volver a la naturaleza, seamos consecuentes con nuestros pensamientos. ¡Empecemos! ¡Todos necesitamos los mitos! Aristocracia de la palabra, dame fuerzas.
La heteronimia como mito no ejemplar y como la identidad se asemeja a otros mitos y se rehace continuamente (actualmente los mitos escasean por falsos o superficiales, abundan más los mensajes mitológicos, el tiempo dirá si alguno se convierte en mito). Siguiendo a Luis Alberto nos topamos con esta afirmación: “El mito, pues, relata siempre una “creación”, cómo algo ha cobrado existencia, ha comenzado a ser.” El origen de la heteronimia de Julio César Galán está en el aforismo, en tres aforismos de los heterónimos, Luis Yarza y Pablo Gaudet, y del semi-heterónimo y amigo Rafael Fuentes. Soledad, Escritura y Naturaleza son las razones de esos aforismos.
Hablabas, Feraud, de ser uno mismo y otros; los otros surgen de esa soledad extrema en la que uno no se distingue de los objetos, de ahí ese verso: “Humanizo las cosas”, como necesidad (otra más) de volver a uno mismo con seguridad, pero en ese camino silencioso ese yo resquebrajado ya empieza a percibir a los lados que unos ojos le miran con detenimiento y sospecha. Y ese yo se altera, tiene miedo, tiene pavor, vértigo, y finalmente tras un largo viaje de asimilación de contradicciones, paradojas, antítesis, locuras, absurdos, tormentos, ansiedades, llega a la compresión de sus fracturas (cuando uno se lame las heridas surgen los heterónimos dice Julio, él que es una ficción más, tan verdadera como nosotros que somos Legión). Como sabemos la relación entre escritura y soledad es obvia y vital. Ya hablamos de la escritura, como lugar de lo imprevisible, y tú me decías, siguiendo las teorías de la recepción, como espacio en el que el lector se re-conoce (otro espejo más) y en el cual existimos sin saberlo. El tercer grado es, desde el tópico, la naturaleza como vuelta a lo primitivo, a lo maternal, como conjunción con aquello que nos rodea y alimenta, y como agradecimiento por ello.
Hasta la vista, Feraud.